La inflación de julio fue 2,1% y cortó una racha de tres meses en baja (INDEC, jueves). El dato llegó en una semana cara para el ancla. Para sostener el dólar debajo de $1.500 el Gobierno convalidó 28,5% de tasa efectiva anual en la Lecap de noviembre, resignó compras de reservas y miró al riesgo país cerrar en 480 puntos básicos, su máximo en dos meses, mientras el S&P 500 hilvanaba su tercera semana al alza con récord el jueves. El mayorista terminó en $1.487,50, mínimo de agosto. La apuesta de la edición pasada se cumplió entera: ninguna de las cinco ruedas cerró arriba del techo.
Lo que la semana dejó además del número es la respuesta del Gobierno, que en lugar de discutir el ancla la reforzó por un canal nuevo. El DNU 736 (viernes, Boletín Oficial) permite que los bancos presten los dólares de sus depositantes a empresas que no exportan, algo vedado desde 2002. El propio decreto cuantifica el margen: USD 39.336 millones depositados contra 23.716 prestados a fin de junio. Con el tope que el BCRA definió el jueves (15% de los depósitos por entidad para este segmento nuevo, más capital reforzado), el canal puede volcar hasta unos USD 6.000 millones al mercado de cambios. Dólares que hacen oferta sin que el Central compre uno solo.