El riesgo país cerró el viernes en 707 puntos. Es el cierre más alto desde el 27 de octubre de 2025, el día después de las elecciones legislativas, cuando estaba en 708. En poco más de tres meses deshizo casi toda la baja de un año: el 10 de julio había tocado 402, su mínimo de 2026. Solo esta semana subió 59 puntos. El dato llama la atención porque la parte de los dólares que entran fue buena. Las exportaciones de septiembre fueron las más altas de la serie y en octubre el Banco Central lleva comprados USD 1.104 M hasta el martes 20. Tampoco empujó la tasa de EE.UU.: el bono del Tesoro a 10 años terminó la semana en 5,00%, contra 5,09% el viernes anterior. En la semana anterior la suba se explicaba por afuera. En esta, el componente local pesó más.
Lo que el mercado está cobrando es cómo se pagan los vencimientos de 2027: más de USD 23.000 M en moneda extranjera. Unos USD 10.400 M son Bonares y Globales en manos privadas. El primer pago grande llega a principios de enero, con unos USD 4.400 M. El programa financiero que presentó el Ministerio de Economía en julio cubre esos pagos sin volver al mercado internacional. Según el secretario de Finanzas, Federico Furiase, el programa en dólares de 2027 está cubierto. Prevé colocar unos USD 5.000 M en el mercado local para refinanciar el capital de los Bonares. Si esa colocación no alcanza, Luis Caputo dijo en Bangkok el 14 de octubre que se podría usar el swap con China. La colocación de Bonares en dólares, en cambio, está en pausa desde agosto. La tercera revisión del acuerdo con el FMI todavía no tiene fecha de directorio. Con el bono de EE.UU. en 5% y el riesgo país en 707 puntos, una emisión en dólares afuera costaría alrededor de 12% anual. Ese costo explica por qué el programa se apoya en fuentes locales y en el swap.