El viernes el riesgo país cerró en 402 puntos básicos. La última vez que estuvo ahí fue el 25 de abril de 2018: mismo número, ocho años, con un default y una reestructuración de por medio. La compresión de la semana tuvo causa concreta. El lunes el Ministerio de Economía presentó su programa financiero 2026-2027, y el jueves el Tesoro pagó US$4.385 M de capital e intereses de Bonares y Globales sin que las reservas se despeinaran. La pregunta que el mercado venía haciendo desde 2024 (cómo se paga 2027) tiene ahora una respuesta escrita, y el 402 es el recibo.
Lo que el programa no controla también se movió esta semana, y en la dirección contraria. Se rompió el alto el fuego en Ormuz (el Brent subió 5,8% en la semana) y la Fed dejó abierta una eventual suba de tasas para fin de mes. Para un Gobierno que dejó la puerta abierta a volver a los mercados internacionales este semestre, el 402 abre la ventana, pero el precio del pasaje lo fijan la Fed y el petróleo. Y el árbitro doméstico llega el martes, cuando el INDEC publique el IPC de junio.